Gracias, a ustedes, las personas que me habéis mandado cadenas durante todos estos años:
1: Ya no tomo Coca-Cola desde que descubrí que lo usan para desatascar las cañerías.

2: Ya no voy al cine porque tengo miedo de sentarme en una aguja infectada con el virus del SIDA o alguna otra marciana enfermedad.

3: Huelo a “humanidad” (feromonas naturales) ya que no uso desodorante, gel ni champú porque provocan cáncer.

4: Ya no aparco el coche  en ningún estacionamiento, pues tengo miedo a que me den una muestra gratis de perfume, anestesiante, para luego violarme.

5: Ya no contesto al teléfono porque después voy a recibir un recibo infernal con llamadas a Uganda, Singapur o Tokio.

6: Ya no tomo bebidas industriales por miedo a envenenarme con orín de ratas.

7: Cuando salgo a una discoteca, o a un pub, ya no hablo ni miro a nadie pues tengo miedo de que se me lleven, a un hotel, para drogarme y luego quitarme un riñón para venderlo en el mercado negro.

8: Transferí todos mis ahorros a la cuenta de Amy Bruce, una pobre chiquilla que estuvo enferma más o menos 7.000 veces (qué raro que esa niña tenga siempre 8 años desde 1995…).

9: Mi GSM Nokia gratis nunca llegó, ni las entradas que he ganado para vacaciones pagadas a Disneylandia, ni el plasma de 60 pulgadas…

10: Inscribí mi nombre entre otros 3.000, en una petición, y salvé a una especie de focas en peligro de extinción del Polo Norte (después me enteré de que solo viven en el Polo Sur).

11: Supe 2.870 veces que “Msn Hotmail” iba a borrar mi cuenta.

12: Acumulé 3.800 años de mala suerte (más o menos) y he muerto 107 veces por todas las cadenas que no reenvié a 8.772 personas.

13: Debería tener 120 recibos pagados, en mi cuenta, que no tengo; ya que desde el 1° de agosto de hace 10 años el messenger no es gratis.  

14: Estuve enviando ese correo en el que, presionando F6 o F8, al final de mandarlo, el nombre del “amor de mi vida” iba a aparecer en letras grandotas. Solo logré cargarme el teclado.  

15: Intente 87 veces que mi icono del messenger se volviera azul (cosa que nunca ocurrió).

16: Dejé de comer pollo y hamburguesas porque no son más que carne de engendros horripilantes, sin ojos ni plumas, cultivados en un laboratorio.

17: Tampoco fuí más al “McDonald’s” ni al “Burger King” para no comer hamburguesas hechas con (además de la carne del punto anterior) una especie de lombrices mutantes.

18: No compro leche en envases tetrabrick, pues no sé cuantas docenas de veces ha sido reciclada.

19: Ya no saco dinero de los cajeros porque me pueden poner una pantalla falsa que me hace creer que se tragó la tarjeta y después me vacían la cuenta.

20: No recibí los 10.000.000 de euros, ni el Ferrari, ni el fin de semana de sexo desenfrenado con Vin Diesel (las 3 cosas que pedí, como deseo, después de mandar a 100 personas el Mantra Mágico escrito por el mismísimo Dalai Lama).

21: Tampoco recibí el millón de dólares que un pariente, emigrado al Camerún (del que no conocía su existencia) me dejó en su testamento.

22: Y, para colmo, me he contagiado de la encadenación (perdón: enajenación) sobrevenida y escribo ésta.


😛 😀 😛 😀 😛 😀 😛 😀 😛

Pero de lo que sí estoy segura es de que todos mis males son a causa de una cadena que rompí (u olvidé seguir) y por eso me cayó encima una maldición llamada “escepticismo”.

A tod@s: GRACIAS, me cambiaron la vida !!! 😀 😀 😀

MALA SUERTE

IMPORTANTE: Si no mandas este texto al menos a 8.500.000 personas, en los próximos 3 segundos, un dinosaurio verde (que canta como Julio Iglesias) irá, mañana a las 9,00 pm. a comerse tu desayuno, quedándose a vivir en tu casa; tendrás enormes picores por una hemorroide, gigante, que te va a salir a las 9:23 pm. y, además, al salir a la calle una paloma defecará en tu cabeza dejándote calv@. 

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